31 marzo 2026
• La acción, coordinada en distintas ciudades, señala al Banco Santander como uno de los principales financiadores de combustibles fósiles, destrucción ambiental e industria militar.
• Las activistas denuncian que la entidad “se beneficia a costa del planeta y las personas” utilizando el dinero de sus clientes.
• La protesta arrancó a raíz de la Junta de Accionistas de la entidad y forma parte de una escalada de presión social contra el sector financiero.
En el marco de la Junta General de Accionistas del Banco Santander, grupos de activistas de Juventud por el Clima, Rebelión o Extinción, junto con personas anónimas han llevado a cabo una acción en diversas ciudades del estado cubriendo decenas de cajeros automáticos de la entidad con pegatinas de denuncia en distintas ciudades: Barcelona, Getafe, Gijón, Girona, Graus, Madrid, Oviedo, Teruel y Valladolid.
Los mensajes señalan la implicación del banco en la financiación de combustibles fósiles, la deforestación y la industria armamentística vinculada al genocidio en Palestina. “Con el dinero de las personas trabajadoras que depositan sus ahorros en el Santander, la entidad está financiando la destrucción del planeta y sosteniendo sistemas de guerra y violencia. Se beneficia a costa del planeta y las personas”, han señalado durante la intervención.
Las activistas denuncian que el Banco Santander, es el primer banco de España y de los primeros en América Latina en inversiones fósiles. Entre 2021 y 2024 ha destinado cerca de 50.000 millones de euros a combustibles fósiles. Han financiado proyectos como explotaciones de fracking como Vaca Muerta en Argentina, megaproyectos de gas fósil licuado como Saguaro LNG en México o Río Grande LNG en Texas, así como infraestructuras altamente contaminantes como la refinería de Talara en Perú. Destacamos, el proyecto Saguaro LNG, que causaría que buques metaneros interrumpan las zonas de crianza de ballenas.
Además, señalan que el banco ha invertido más de 11.000 millones de euros en actividades vinculadas a la deforestación, como la expansión del agronegocio en regiones como Brasil, contribuyendo a la destrucción de ecosistemas clave para el equilibrio climático global.
La denuncia también apunta al papel del Santander en la financiación de la industria militar. Con miles de millones de euros invertidos en los últimos años, el banco se sitúa como el principal financiador de este sector en el Estado español. Las activistas subrayan especialmente su implicación en empresas que suministran armamento al Estado de Israel, en el contexto del genocidio contra el pueblo palestino.
“La violencia no solo se ejerce con armas, también con financiación. El Santander está sosteniendo con sus inversiones ocupaciones ilegítimas, el apartheid y el genocidio en Palestina. Es inaceptable, por eso nos revelamos”, han afirmado hasta los propios cajeros del Santander.
Frente al discurso público de sostenibilidad de la entidad, las activistas denuncian una estrategia de greenwashing que oculta un modelo de negocio basado en la explotación de recursos, la vulneración de derechos y la maximización de beneficios a cualquier coste.
Por todo ello, exigen al Banco Santander el fin inmediato de la financiación de nuevos proyectos de combustibles fósiles, la retirada de inversiones en empresas vinculadas a la ocupación de Palestina y el cese del apoyo a actividades que impulsan la deforestación y la destrucción de la biodiversidad.
Asimismo, advierten de que las acciones de denuncia continuarán y se intensificarán: “Si su negocio está en nuestras calles, también lo estará la respuesta social. No vamos a permitir que sigan financiando un futuro inhabitable”.
